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Aloe vera como protector solar

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Para que nuestra piel y el resto de nuestro organismo no sufran las contraindicaciones del exceso de sol podemos tomar una serie de precauciones como usar el aloe vera para protegernos de la radiación solar.

Los rayos de sol son beneficiosos para nuestro organismo pero tomados en exceso pueden ser perjudiciales. Nuestra piel tiene memoria y va acumulando los daños que le produce la radiación solar, si descuidamos la protección, además de envejecimiento prematuro, manchas y arrugas podemos desarrollar un cáncer de piel.

Principales propiedades del aloe vera como protector solar  

El aloe vera o sábila (Aloe Barbadensis Miller) es una planta extraordinaria por sus múltiples beneficios para nuestro cuerpo. No solo como crema solar natural también para nuestro organismo y nuestra piel.

La sábila ha sido usada desde hace siglos por sus efectos curativos, contiene vitaminas A, del grupo B, C, mucílagos, minerales, aceites y aminoácidos. Para que estos beneficios sean efectivos el producto que usemos debe llevar al menos un 10% de gel de sábila.

Entre sus propiedades medicinales y cosméticas podemos encontrar:

  • Antiinflamatoria. Cuando sufrimos una quemadura reduce la inflamación y el dolor.
  • Regeneradora. Favorece la regeneración de las células de la piel y de tejidos internos.
  • Antibacteriana. Es capaz de eliminar hongos y virus.
  • Hidratante. Es recomendable usarla tras el afeitado o depilación.
  • Analgésica. Es eficaz aliviando el picor causado por picaduras de insectos y las irritaciones.
  • Digestiva. Es beneficiosa para tratar problemas digestivos como la gastritis, el reflujo gastroesofágico, el estreñimiento y la colitis ulcerosa.
  • Cicatrizante. Además de evitar que nos aparezcan es útil para difuminar las que ya tenemos.
  • Mejora la circulación. Calma las piernas cansadas y es bueno para las varices.
  • Depurativo. Por su efecto desintoxicante ayuda a eliminar toxinas.
  • Saciante. Por lo que es ideal en dietas adelgazantes.

Sábila como protector solar para conseguir un bronceado natural

El sol es necesario para el ser humano ya que interviene en la síntesis de la vitamina D que es necesaria para los huesos, favorece la recuperación de algunas enfermedades y mejora nuestro estado de ánimo. Sin embargo debemos tener precauciones porque en exceso los rayos solares pueden ser nuestros enemigos, una manera de cuidarnos es usando aloe vera como protector solar.

El sol emite varios tipos de rayos que al llegar a la superficie de la tierra, los seres vivos recibimos distintos tipos de radiaciones: los rayos ultravioleta A (UVA), los rayos ultravioleta B (UVB), los rayos ultravioleta C (UVC), los rayos infrarrojos y la luz visible.

Los rayos UVA son de onda larga, por lo que llegan a las capas más profundas de la piel, son los que provocan el envejecimiento prematuro y aumentan las posibilidades de tener melanoma.

Los rayos UVB son de onda corta, se quedan en las capas más superficiales de la piel, son los culpables de quemar nuestra piel y son responsables del cáncer de piel.

Los rayos UVC, son de onda corta, son los más peligrosos pero no llegan a la superficie de la tierra y se quedan en la atmósfera.

Los rayos infrarrojos son los que nos calientan y además también inciden en el envejecimiento cutáneo.

Para evitar los efectos negativos que tiene la radiación solar en nuestro organismo debemos tomar una serie de precauciones:

  • En verano debemos permanecer alejados del sol de 12 a 16 horas, que es el periodo de máxima radiación ultravioleta.
  • En la nieve también hay que usar extracto de sábila como protector solar ya que esta refleja hasta el 85% de los rayos solares.
  • Si vamos a estar expuestos al sol debemos llevar ropa que nos cubra, esta debe ser de colores claros. No hay que olvidarse de proteger zonas como la cabeza y cubrirla con sombreros o gorras.
  • Usar gafas de sol para proteger nuestros ojos que también son sensibles a la radiación solar y pueden sufrir quemaduras.

El factor de protección solar es un filtro que calcula cuanto tiempo podemos estar expuestos al sol sin que se nos enrojezca y queme la piel. El número de FPS que usemos se multiplica por 10 y ese es el tiempo que vamos a estar protegidos. Es decir que si usamos un factor 10, tardaremos 100 minutos en que se nos empiece a enrojecer la piel.

Hay que tener en cuenta que hay medicamentos que son fotosensibles, esto significa que nuestra piel es más vulnerable ante el sol y pueden aparecer lesiones y quemaduras. Algunos de los medicamentos fotosensibles son los anticonceptivos, los antihistamínicos, antidepresivos o los antibióticos. En el caso de que estés tomando algún tipo de medicamento fotosensible y no puedas evitar la exposición al sol tendrás que extremar las precauciones para evitar males mayores.

Cómo hacer un protector solar con aloe vera

Para hacer tu propio protector contra el sol en este caso necesitarás:

Ingredientes

  • 1/4 de aceite vegetal de coco, oliva o almendras.
  • 1 cucharada pequeña de cera de abeja.
  • 3 cucharadas de gel de aloe vera natural.
  • 2 cápsulas de aceite de germen de trigo, con vitamina E.
  • 10 gotas de extracto de semilla de pomelo
  • 1 cucharadita de otro aceite esencial no cítrico, si lo deseas.
  • 5 cucharaditas de óxido de zinc, cada cucharada aporta un FPS de 10.
  • Agua destilada para diluir un poco el aloe vera.

Preparación

  1. Fundir la cera de abejas y el aceite vegetal al baño maría.
  2. Retirar la mezcla del fuego y añadir el aceite de germen de trigo, el aceite esencial opcional, si decidiste añadirlo, y el óxido de zinc.
  3. En un recipiente diferente calienta un poco de agua destilada con el aloe vera hasta que la mezcla esté templada.
  4. Mezcla el contenido de los dos recipientes y déjalo reposar hasta que se endurezca un poco y listo para usar.

Como usar aloe vera para protegernos del sol

Debemos aplicar generosamente una capa de protector solar 20 minutos antes de exponernos al sol y renovar la aplicación cada dos horas, tras el baño o tras cualquier actividad deportiva.

Debemos tener en cuenta que hay zonas de nuestro cuerpo más sensibles que otras por los que debemos tener más precaución. Hablamos de zonas como la cara y el cuello y zonas que  habitualmente no exponemos al sol. Recuerda que el aloe vera como protector solar hay que aplicarlo sobre la piel seca.

Hay que usar una crema solarcon un SPF adecuado a nuestro fototipo, ten en cuenta que aunque uses protección vas a poder broncearte, así que si buscas ponerte moreno el hecho de usar una protector solar no va a impedirlo, al contrario, conseguirás un bronceado más bonito y duradero ya que tu piel estará protegida, y evitarás esa desagradable sensación de piel seca y despellejada.

Cuando empezamos a tomar el sol por primera vez debemos comenzar utilizando la sábila como protector solar con el factor de protección más alto e ir reduciéndolo a medida que nuestra piel va cogiendo un bronceado natural.

Debemos seguir hidratando y cuidando nuestra piel con el Aloe Vera como protector solar aunque estemos morenos. Es un error pensar que cuando estamos bronceados podemos dejar de usar protección solar, nuestra piel sigue desprotegida ante los rayos solares.

Hay que usaraloe vera como protector solar aunque esté nublado, ya que las nubes solo impiden el paso del 10% de los rayos ultravioletas y podemos quemarnos igualmente.

La piel de los niños es especialmente sensible a los efectos negativos del sol, de hecho, el cáncer de piel es consecuencia de haber sufrido quemaduras solares durante la infancia y la adolescencia. Aloe vera para niños como protector solar, ya que es una crema solar natural que les protege sin ingredientes tóxicos.

Cuidado después del sol con productos de aloe

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La sábila por su gran capacidad regeneradora es una aliada para calmar e hidratar nuestra piel tras sufrir los estragos del sol y nos proporciona un bronceado natural y duradero. Si se usa correctamente el gel de aloe como protector solar evitarás sufrir una quemadura, pero a veces por un despiste acabamos con un exceso de sol y la piel enrojecida. Tras la ducha es imprescindible aplicarnos un gel del extracto de la planta, ya que por su rápida absorción hará que notemos un alivio inmediato.

La sábila es el remedio perfecto para usar después de la exposición al sol, por su poder anti-inflamatorio y suavizante,  además tiene la capacidad de ayudar a la regeneración de nuestras células por lo que nos durará más el moreno. Aplicado regularmente la piel mejora y se recupera, la sábila evita la descamación, restableciendo la normalidad cutánea.

En el caso de que hayas sufrido una quemadura más severa debes acudir inmediatamente al médico para que sea el especialista quien te indique las medidas que debes tomar para que tu piel se recupere, recuerda que el sol puede llegar a causarnos quemaduras de 2 grado que necesitan de un tratamiento específico.

La Huerta de Antonia

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