AROMÁTICAS Y MEDICINALES CULTIVOS

Cómo tratar las semillas de perejil para asegurar su germinación

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El perejil es una planta herbácea utilizada para dar sabor a muchos platos, y también como parte de la guarnición. Después de comer, puedes masticar el tallo del perejil (conocido por sus propiedades neutralizantes del mal aliento) para refrescar tu boca. El perejil es una planta bienal muy fácil de cultivar en climas suaves, y anual en climas fríos.

Elige un tipo de perejil

Puedes encontrar dos variedades generales de perejil: de hoja rizada y de hoja plana (también conocido como perejil italiano). El perejil de hoja plana tiende a tener un sabor más fuerte que el de hoja rizada, pero ambos tipos son relativamente suaves al paladar. También debes decidir si quieres cultivar el perejil germinando las semillas o si prefieres comprar esta planta una vez que ya haya brotado en una maceta para cuidarla y cosecharla.

Aquí el secreto para la siembra

Remoja las semillas en agua jabonosa

Llena una taza grande o un bol con agua templada (no utilices agua caliente). Añade un chorro de jabón lavavajillas y remueve la mezcla para que se disuelva bien. Echa las semillas de perejil al agua jabonosa y déjalas a remojo durante una hora. El calor del agua y del jabón lavavajillas ayudará a que la cáscara considerablemente dura de las semillas de perejil se rompa. De esta forma, una vez sembradas las semillas, germinarán más rápido que si no se dejan antes a remojo con jabón.

Enjuaga las semillas y trasládalas a otro bol con agua

Utilizando un colador pequeño, filtra el agua jabonosa y enjuaga las semillas con agua tibia. De esta forma, eliminarás cualquier residuo de jabón y prepararás las semillas para el siguiente paso. Llena un bol con agua templada (a unos 105 ºF, que equivalen a 40.5 ºC) y echa las semillas dentro. Déjalas a remojo durante toda la noche para que el proceso de germinación continúe.

Seca las semillas

Una vez que las semillas hayan pasado 24 horas a remojo, sácalas del agua con un colador y deja que se sequen al aire libre sobre un trozo de papel encerado. Cuando se hayan secado por completo, podrás sembrar las semillas.

Deja que las semillas comiencen a germinar en una zona de interior

Si quieres acelerar aún más el proceso de germinación del perejil, puedes sembrar las semillas en recipientes pequeños y trasplantarlas a su lugar definitivo una vez que hayan brotado. Entre 6 y 12 semanas antes de las últimas heladas antes de la primavera, planta las semillas de perejil en pequeños recipientes y riégalas a diario. De esta forma, lo normal es que tengan tiempo suficiente para empezar a brotar, prolongando su periodo de florecimiento completo una vez que se planten al aire libre o en una maceta más grande.

Planta las semillas germinadas

Planta las semillas en el momento adecuado

Espera a que haya pasado cualquier posibilidad de heladas y siembra las semillas directamente en el jardín si no han empezado a brotar dentro de casa. Normalmente, las semillas se plantan justo al comienzo de la primavera o del otoño.

Cava los agujeros en hilera.

Utilizando una pala pequeña, cava agujeros en el jardín, formando hileras separadas de 25 a 30 cm (10 a 12 pulgadas) entre sí y suficientemente largas como para poder plantar las semillas dejando un margen de unos 7,5 cm (3 pulgadas) a su alrededor. Sólo tendrás que cubrir las semillas o los brotes con 1 cm (½ pulgada) de tierra, por lo que los agujeros no deben ser muy profundos.

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Plántalas afuera

Trasplanta las semillas que hayan comenzado a brotar en una zona interior al jardín después de la primera helada y cuando los brotes hayan alcanzado una altura de 7.5 cm (3 pulgadas) como mínimo. Coloca los brotes de forma que queden separados a una distancia mínima de 20 a 25 cm (8 a 10 pulgadas) entre sí, en filas separadas a 15 cm (6 pulgadas) unas de otras. De esta forma, el perejil tendrá espacio suficiente para crecer, lo cual supondrá una gran ventaja si se planta justo al comenzar la última etapa de la primavera.

Riega el perejil

Riega el perejil abundantemente al menos una vez a la semana para potenciar el desarrollo de las raíces primarias. Tal vez necesites regarlo con más frecuencia durante las temporadas más cálidas y secas. Si plantas el perejil en macetas dentro de casa, ríégalo con agua suficiente para mantener siempre la tierra ligeramente húmeda. Considera la posibilidad de instalar un sistema de riego por goteo si no puedes regar el perejil con regularidad.

Ralea las plantas de perejil

En el camino, las plántulas necesitarán adelgazarse para que haya una sola planta cada 8 a 10 pulgadas. Una vez que las semillas comiencen a convertirse en plantas, hazlo con un par de tijeras y corta algunas de las plantas más pequeñas o menos saludables hasta el suelo. Si deseas trasplantar estas plántulas a una ubicación diferente, puedes desenterrarlas cuidadosamente con una pala pequeña.

Consejos

  • Las raíces del perejil también son comestibles. Dependiendo de la variedad de perejil que cultives, las raíces pueden ser parecidas a las chirivías o a las zanahorias. Crudas o cocinadas, las raíces son estupendas para las sopas, los estofados, las menestras y las ensaladas.
  • El perejil también crece sin problema en zonas interiores, siempre y cuando haya algo de luz solar. Si cultivas perejil dentro de casa, asegúrate de utilizar macetas grandes para que las plantas puedan desarrollar sus largas raíces.

Advertencias

  • El clima cálido y seco puede hacer que el perejil adquiera un color marrón. Si esto sucede, poda la planta, eliminando cualquier zona muerta o seca, y riégala generosamente.
  • Si el perejil florece, quiere decir que ha dejado de producir hojas con sabor y debe ser podado.

La Huerta de Antonia

Con información de:

https://es.wikihow.com/

http://homeguides.sfgate.com/

http://theherbgardener.blogspot.com/

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