LA TIERRA

Más frutos para tus plantas con este abono de cáscara de banana o plátano

cascara de bananas
La cáscara de  banana es una fuente de  Potasio natural que es una pena no aprovechar.
El potasio es el encargado de transportar los nutrientes por la planta y es muy importante para la formación de flores y frutos.
Para poder conservar la cáscara de banana que es que se hecha a perder rápidamente, un truco para guardarla es ir acumulándola en el freezer adentro de una bolsa, así estará fresca para cuando la necesitemos.
Vamos a ver como utilizar la cascara de banana como fertilizante, vamos a ver los distintos métodos, del más simple al mas complejo.
1. Compostar
Si tenes una pila de compost, simplemente incorporá la cáscara en la pila de compost.
Este método tiene una desventaja: Si queremos aportar específicamente potasio para potenciar la fructificación, el compost no nos va a poder aportar la cantidad necesaria.
2. Poner una cáscara de banana en el hueco donde plantaremos una planta
Esto es fundamental y hay que hacerlo siempre que plantemos tomates, pimientos, berenjenas o plantas que dan fruto. La cáscara se va a descomponer bajo la tierra y nos va a liberar lentamente el potasio que necesitan nuestras plantas.
3. Hacer un té de plátano
Ponemos las cáscaras de 1 kilo de bananas, o sea mas o menos 5 o 6 bananas y las ponemos a remojar en 1 litro de agua. Las dejamos reposar 24 horas y colamos, y tenemos listo nuestro té de plátano. Simplemente usamos este agua para regar nuestras flores.
4. Hacer una té de plátano hervido
Si estás apurado, podes hacer el te de plátano cocinando las cascaras 15 minutos en 1 litro de agua hirviendo. Obviamente, tenes que esperar a que se enfríe. El té de plátano se puede guardar 1 semana en la heladera
5. Cáscara de banana deshidratada y molida
La cáscara deshidratada y molida tiene muchas ventajas, se puede almacenar por mucho tiempo, ocupa muy poco espacio y no atrae moscas ni otros bichos molestos.
Es muy fácil de hacer:
Cortamos la cáscara en tiras finas y las ponemos en una asadera con la piel hacia abajo y la llevamos al horno en mínimo durante más o menos 1 hora o hasta que veas que se tostaron.
Después las molemos en un molinillo de café o en un mortero hasta hacer un polvo lo más fino posible, cuanto más fino, más rápido se hará disponible para la planta. Esto lo podemos guardar en un frasco cerrado hasta un año sin problemas.
Para aplicarlo ponemos 1 cucharada sopera cada 20 litros de tierra o 1 taza por metro cuadrado.
Podemos mezclarlo en la tierra cuando plantamos y cuando las plantas están floreciendo, aplicamos mensualmente espolvoreando por encima de la tierra y aplicando un riego para rehidratar el polvo.
El potasio se liberará lentamente y nuestra planta nos lo va a agradecer.
La Huerta de Antonia
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