CONSTRUCCIONES ESTRUCTURAS

Tipos de invernaderos

Las verduras y hortalizas se pueden cultivar al aire libre, es decir, a cielo abierto, o bien, protegidas con invernaderos.

Estas estructuras permiten en climas con estación corta de desarrollo que se puede aumentar la productividad cultivando bajo cubierto una gran parte del ciclo. A cubierto, la temperatura del aire y del suelo es mayor y los cultivos no son azotados por los vientos fríos. Ello alarga la estación de desarrollo hasta 2 meses o, como mínimo, 1 mes.

La protección del frío permite que muchas verduras pueden sembrarse o plantarse antes y esto permite una cosecha temprana, en una época en la que los precios de las comercios todavía son altos.

Los cultivos poco resistentes, tales como las berenjenas y los pimientos pueden cultivarse con éxito en zonas desfavorables durante el invierno, y las verduras frondosas estárán calientes a pesar de las lluvias y las heladas.

Se puede emplear la protección para comenzar a cultivar a principios de primavera y sólo plantar fuera cuando aumente la temperatura.

Se alarga por tanto el periodo de cosecha invernal de muchas hortalizas, porque lechugas, guisantes, coles orientales y espinacas dejan de crecer en el exterior, pero siguen creciendo cuando están a cubierto.

Invernaderos

Cultivar plantas al aire libre sin protección es dejarlas a merced de los caprichos del tiempo. Por el contrario, con un invernadero, una cajonera fría o túneles, puedes controlar en mayor o menor medida las condiciones ambientales y además podrás ampliar el repertorio de especies y épocas de cultivo. Con el cultivo protegido es posible producir fuera de estación, fuera de la época de cultivo al aire libre, incluso en cualquier época del año con los invernaderos climatizados.

Tener un invernadero es muy útil para disfrutar de la horticultura y de la jardinería todo el año.

Un invernadero constituye un desembolso importante pero las ventajas que comporta son muchas y compensa plenamente:

    • Cosechas antes de lo habitual.
    • Plantas resguardadas del frío invernal.
    • Microclima especial para variedades delicadas.
    • Para recuperar los ejemplares débiles y enfermos.
    • En jardinería se pueden forzar y adelantar las floraciones.
    • Recrear condiciones especiales: ambientes secos o tropicales.
    • Lugar idóneo para realizar la multiplicación de las plantas.
    • Los semilleros germinarán mucho antes y habrá menos fallos que si se hace siembra al aire libre.
    • El esquejado tierno también es más fácil gracias al aumento de la humedad ambiental. Si se dispone de calor de fondo, mejorará el enraizado de las estaquillas. El calor de fondo en bancada puede ser eléctrico o contar con circuitos de agua caliente.


Tipos de invernaderos

Existen en el mercado modelos y precios que se ajustan a diferentes presupuestos y disponibilidades de espacio.

Materiales de la estructura

– Madera
– Hierro galvanizado
– Hormigón
– Aluminio

Cerramiento

Vidrio

Los mejores son de vidrio, conservan más calor por la noche que los de plástico.
Gran valor estético, excelente iluminación.
El vidrio es el material más duradero.
Inconvenientes: su fragilidad y elevado coste.

Plástico rígido

Plásticos rígidos: Poliester con fibra de vidrio, Policarbonato, Polimetacrilato y PVC placa.
Le siguen en calidad al vidrio los de plásticos rígidos.
La iluminación es menor que el cristal, pero resiste mejor los impactos.
Los materiales rígidos duran 10 años o más.

Láminas de plástico de polietileno

Los de láminas de polietileno transparente son los más baratos.
Representan el 95% de invernaderos en España de horticultura.
Menos iluminación y menos retención de calor que los otros.
El espesor de las láminas de polietileno se mide en galgas (100 galgas = 0,025 mm). Las láminas de mayor espesor, 720-800 galbas, son para cubiertas y paredes de invernaderos.
Duran 1 ó 2 años.

Equipamiento del invernadero

Aparte de la estructura y el cerramiento de plástico o vidrio, hay que dotarlo de las instalaciones y equipos:

  • Calefacción: una instalación de calefacción completa resulta cara y debe estar justificada. Se puede recurrir a calentar con una estufa de parafina (la más económica).
  • Ventilación automática: muy útil para los momentos críticos. Sistema de apertura con un termostato integrado en cada uno de los respiraderos, y recogida según la temperatura.
  • Riego automático: muy indicado para plantas delicadas o si debes ausentarte algún tiempo en verano.
  • Mesas o repisas para colocar plantas a una altura cómoda.
  • Propagador: de gran utilidad a la hora de sembrar o de enraizar esquejes en un ambiente cálido. Hay varios modelos eléctricos con termostato incorporado, aunque una simple caja de madera o plástico se consiguen resultados perfectamente válidos.
  • Accesorios: ventiladores, bancos, bandejas, sustratos, abonos, equipo de riego…

Emplazamiento

Es muy importante elegir un emplazamiento para el invernadero que reciba la mayor cantidad posible de luz solar.

Los invernaderos pueden ser independientes o estar adosados a un edificio.

Un invernadero adosado a un edificio situado por encima de 40º latitud norte debe tener una orientación este/oeste, estando la parte acristalada orientada hacia el sur para aprovechar la luz solar invernal. Aquellos invernaderos que estén situados por debajo de dicha latitud deben tener una orientación norte/sur para aprovechar las exposiciones a este y oeste.

Si hay un muro cerca, debe estar situado por lo menos a una distancia dos veces y media mayor que la altura del muro u otra construcción que no puedan taparle la luz del sol.

Fuente

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